El momento del Pecho

Para la mayoría de las madres, desde el nacimiento, la lactancia sucede de manera natural. Ellas alimentan a sus bebés cada día sin tener que pedir ayuda. Pueden disfrutar plenamente de amamantar de la manera que fue planeado por naturaleza.

Muchas veces he escuchado que a las embarazadas se les dice que amamantar es más fácil. Desde mi punto de vista, amamantar es mejor, no necesariamente más fácil.

Antes de tener a mi primer bebé ya había trabajando como Educadora de Lactancia Certificada por 2 años. Siendo que la mayoría de mis pacientes quedaban felices luego de recibir ayuda solían decirme que amamantar seguramente iba a ser muy fácil para mí, debido a mi experiencia.

Aprendí técnicas para ayudar a las madres a amamantar placenteramente en cualquier posición, y a corregir el agarre de bebé al pecho con dificultad. Trabajé también dando información prenatal y post-parto.

Sabía por los libros que cuando el bebe no agarra el pecho correctamente podía llegar a ser doloroso. Tenía tan buena relación con los bebés que un padre llego a llamarme ‘encantadora de bebes’. Además, sabía técnicas para ayudar a los bebés a calmarse con mucha suavidad.

Sólo Cuando tuve a mi primer hijito pude darme cuenta que cuando el bebe no agarra bien el pecho  DUEEELEEEEE MUUUUUUCHOOOOO!!!!!!

(leer gritando como la Pantera Rosa). Solo basta intentarlo una vez de manera incorrecta para que el pezón se lastime y sangre.Fue tan dolorosa

esa experiencia que hasta empecé a dudar de mi trabajo. Y me preocupaba pensando como haría para amamantar en estas condiciones por un año,paula

ya que esa era mi meta original. Pude entender porque muchas madres tenían miedo de intentar y como algunas otras decidían intentarlo luego

de unos días. Igual lo amamanté ya que era una decisión que había tomado el primer día de mi embarazo.

No fue fácil, mi hijo amamantaba casi las 24 horas del día por los primeros 3-4 meses. Nunca pude dejar de sentir dolor al amamantar en el pecho izquierdo, pero el lado derecho siempre estuvo bien. Hubo muchas situaciones difíciles que tuvimos que superar, como pezones lastimados y sangrantes, súper producción de leche, bajadas de leche violentas, conductos de leche tapados, bebé muy demandante e infeliz; llegó un momento donde solo quería amamantar acostado así que donde fuéramos tenía que recostarme para que pudiera amamantar. Un bebé que nunca paraba de comer ni dormía. Sin mencionar que yo solo podía dormir en una posición por las primeras 8 semanas luego del parto (pero esa es otra historia).

No es mi idea asustarte, muy por el contrario. También tuve un segundo bebé. Ya estaba lista mentalmente para que fuera difícil como el primero. Ella amamantó desde el primer día como una reina, no sentí dolor, entendí con claridad que cuando el bebé está bien agarrado, no se siente nada. Ella supo sola como controlar las salidas de leche violentas. La duración de cada comida era entre 5 a 20 minutos y no más que un pecho a la vez con siestas de entre 1 ½ a 3 horas. Como sucedió así? La respuesta es: misma madre, diferentes bebes, necesidades y personalidades.

Wyatt quería dormir todas las noches sobre nuestro pecho durante los primeros 3-4 meses; ella no quería que la tocaran mientras estaba durmiendo. Solamente necesitaba saber que nosotros estábamos con ella en la misma cama, pero nunca quiso dormir sobre nuestro pecho.

Amamante a Wyatt hasta los 4 ½ años, Hazel tiene 1 año y 3 meses, y sigue amamantando con felicidad.

No puedo decir si amamantar es más fácil que otras opciones…nunca probé otras maneras. Sí use sacaleches cuando volví a trabajar con mi primer bebé, me resultó trabajo extra pero me ayudo a mantener mi producción de leche y la conexión con mi bebé, que estaba esperándome en casa tomando este precioso regalo que solo mamá puede darle.

No me arrepiento ni un solo minuto el haber amamantado a mis bebes; sí lo volvería a hacer cuantas veces más fuera necesario!

Amamantar ciertamente toma bastante tiempo y energía, pero me dá la oportunidad de tener un enlace especial con mi bebé cada vez que lo hago…mirarla, hablarle y disfrutarla de la única  manera que solo se da una vez en la vida…’El momento del pecho’, o ‘El mejor momento de la vida’.